Superada la prueba moqueta, salimos dispuestos a disfrutar la tarde noche dublinesa, queríamos cenar en uno de los pubs irlandeses de los que tanto habiamos oido hablar, enseguida vimos el primero: Madigan's Pub y como estábamos cansados, ese nos pareció genial, estaba lleno pero justo había una mesa libre que parecía reservada para nosotros y nos tiramos de cabeza.
A pesar de ser las raritas del local, que pedían coca cola en un pub irlandés, donde tienen no se cuantas variedades de cerveza.
Fue raro pero fue así, menos mal que mi marido salvo la honrilla pidiendo aquella estupenda GUINNESS
No pude resistir la tentación de probarla y aunque yo no soy cervecera, reconozco que a pesar de lo chocante de su temperatura más bien del tiempo, no me disgusto, era suave pero te dejaba un gusto amargo al final.
Aki es muy típico también tomar sorbito d cerveza,sorbito de whisky.Yo nunca lo había visto.
Y como no nombrar a mi camarero favorito, aquel pelirojo enorme con barba y peinado a lo vikingo:rapado y con una minicoletilla sujetando el pelo largo de la parte superior de la cabeza.Peinado que vi bastante a lo largo del viaje, de lo cual deduzco es el peinado tan típico como el plequillo vasco.
Mirando a ese camarero podía ver perfectamente ante mi la imagen de un auténtico vikingo. Es como si hubiese salido de alguno de los libros que leo y estuviera allí mismo, haciéndose pasar por camarero... Guau.impresionante lo de ese hombre.
Dejando con desgana a un lado a mi vikingo... Volvamos al pub. Algo que no puede faltar en un pubs irlandes que se precie es su música en vivo. Pues allí estábamos los tres.Recien aterrizados y superintegrados en la vidilla del pub, cenando nuestra primera noche con el ritmo de la música celta latièndonos en la piel.Me parece un prometedor comienzo


