martes, 23 de septiembre de 2014

el genuino temple bar

Solo tienes que cruzar un puente para zambullirte en el Dublin màs autèntico:Temple bar.

No podemos evitar españolear el nombre del barrio a la primera y  si miramos alrededor creemos estar en lo cierto.

segun dicen. temple era el nombre de una familia de la zona y por lo visto de ahi el nombre

Es un lugar lleno de pubs,en cualquiera de ellos te sentiràs uno más mientras disfrutas de tu cerveza y una estupenda música en vivo

También tienes alli mismo un amplio abanico de restaurantes y locales de lo más variopintos,pero sin duda lo que más me fascino son sus calles, están llenas de vida y de música...En cualquier rinconcito puedes descubrir un verdadero espectâculo.

Dejaté contagiar de la pasión de estos pedazo de artistas que en plena calle ponen a tu alcance su arte y te lo ponen fâcil:sin compromisos, sin reserva de entradas, sim esperas. el aquí y ahora es su especialidad. Solo dejaté llevar y disfruta. Te aseguro que serâ algo que llevarás grabado en tu recuerdo como un souvenir ûnico y màgico





viernes, 5 de septiembre de 2014

Empapàndonos de la vida dublinesa

Empapàndonos literalmente.Confieso que aunque llovió cada día, solo nos mojamos este día el resto nos pilló a cubierto.

Dublin estaba impaciente por mostrarnos su clima y salimos calados de la experiencia,con una clase pràctica gratis para que termiramos de entender su esencia:Porque Irlanda es tan verde...

Acabamos en una iglesia poniendo unas velitas y chorreando mientras  disfrutàbamos de sus fantàsticas vidrieras. En ese ambiente de paz y recogimiento, tuve tiempo de meditar que teníamos que ir hasta Irlanda para comprobar que nuestros impermeables eran bastante permeables.

De aquella iglesia a comer y a secar mi polar en ese gran invento tan socorrido:el secador del baño.

Dejando a un lado la lluvia, el dìa fue muy agradable. Echamos un ojo a las enormes  tiendas Carrols de souvenirs donde se ofrecían toda clase de artículos verdísimos o llenos de ovejitas o ambos.

Caminamos por la paz y belleza de sus cuidados parques, llegamos hasta el curioso castillo de Dublin y entramos en el Trinity College donde se encontraba entre algodones el famoso libro de Kells, cola impresionante para verlo, yo lo confieso aquí:NO fuimos a ver el libro de Kell, nos limitamos a hacer unas fotillos y seguimos camino.

Me encantan los pelirojos y Dublin esta lleno. Tengo esta fijación de siempre, pero convertida en obsesion desde que recomendada por mi amiga Carmen, devoré la saga Forastera de Diana Gabaldón quedé cautivada por su protagonista Jaime,un pedazo pelirojo escocès, que vive una apasionante historia de amor con su Claire. llena de aventura, magia y ... eso...pasión.

Aquí en mi salsa, viendo Jaimes por todas partes, ya se encarga mi imaginación de ponerles la indumentaria de la època a todos estos modernísimos pelirojos dublineses que pasan a mi lado ajenos a mis caprichosos pensamientos.

Seguimos quemando zapatilla hasta encontrar la fàbrica de GUINNES que andaba algo escondida, pero conseguimos encontrarla y una vez allì y ver los precios de las entradas para visitarla, decidiamos hacernos un fotocall delante del cartel y punto

Ya atardecía mientras paseabamoa cerca del río y cruzábamos el puente que nos llevaba aaaa TEMPLE BAR. la parte màs genuina y autèntica de Dublin, donde a cada paso te encontrabas algo nuevo